Nuevo libro de Alfonso Elorriaga: El sonido se transforma

El profesor y director de coro Alfonso Elorriaga presenta en su nuevo libro “El sonido se transforma. Educación coral para adolescentes” su nuevo repertorio coral adaptado al cambio de la voz en la  adolescencia, expone la didáctica del canto en grupo, propone ejercicios de técnica vocal para adolescentes y explica cómo hacer los arreglos vocales.

El  libro  es  útil  para  cualquier  tipo  de  práctica  coral  que  incluya adolescentes:

  • Práctica del  canto  colectivo  en  el  aula  de  música  de  Educación Secundaria (y el final de la Educación Primaria).
  • Práctica coral en Conservatorios y Escuelas de Músi
  • Coros escolare
  • Coros infantiles y/o juveniles independientes.

El libro está prologado por el profesor Patrick K. Freer (GSU, Atlanta, USA) y la ilustración de portada es de la artista Raquel F. Sáez.

El viernes 23 de noviembre de 2018 a las 18:30 h. en el Salón de Actos de la Biblioteca Municipal de Ciempozuelos (Calle Colegiata, 3, 28350 Ciempozuelos),  Alfonso Elorriaga hará la presentación de su libro. A continuación se celebrará un coloquio con la participación de varios alumnos veteranos del coro que el autor dirige desde 2006: «Voces para la convivencia» del IES Francisco Umbral de Ciempozuelos.

Introducción, por Alfonso Elorriaga

Han pasado diez años desde la creación del proyecto coral «Voces para la Convivencia» en el Instituto de Educación Secundaria Público «Francisco Umbral» de la localidad de Ciempozuelos (al sur de la Comunidad de Madrid). Durante este tiempo la gran mayoría de mi actividad docente e investigadora se ha centrado en el apasionante mundo de la educación coral con adolescentes (1), contemplada desde un punto de vista inclusivo: todos podemos aprender a cantar.

Ciertamente la pedagogía musical es una disciplina sobre la que se puede reflexionar, innovar e investigar, pero desde luego, teoría y praxis deben ir unidas, son inseparables. Didáctica e investigación son las dos caras de una misma moneda. En mi caso ha sido así. Nunca habría profundizado tanto en este tema si no hubiera sido gracias a los innumerables artículos que he leído, mi intenso contacto profesional con Patrick Freer (2) (al que siempre estaré eternamente agradecido por todo lo que me ha enseñado), o mis propios trabajos de investigación que todavía siguen en marcha. Ciertamente, no podemos enseñar algo si no sabemos muy bien qué estamos enseñando y a quién. La investigación me ha demostrado que casi nada es lo que parece, y que detrás de la apariencia estandarizada de un grupo de jóvenes en el aula hay todo un mundo biológico, psicológico y social que es absolutamente imprescindible conocer para poder enfocar el aprendizaje musical en la dirección adecuada.

Y aquí viene la segunda parte. Una vez conocida la teoría del asunto, es fundamental ponerla en práctica desde un punto de vista pragmático y adoctrinal, sin prejuicios. Y hacerse preguntas, y revisar los propios planteamientos una y otra vez. Equivocarte, y volver a empezar desde un nuevo punto de vista. El diálogo entre teoría y praxis es infinito, y debe conducir a una constante renovación metodológica y a un cuestionamiento intelectual permanente. La frase «sólo sé que no se nada», siempre me ha ayudado mucho a hacer un esfuerzo constante por seguir aprendiendo a satisfacer las necesidades de aprendizaje de mis alumnos. Y cada grupo es distinto, y yo mismo he ido cambiando a lo largo de los años. Nada es exactamente igual a lo anterior. La vida de un docente es un continuo cambio, una continua actualización.

Por eso, espero que no leas este libro como si fuera a ser la solución definitiva de tus dificultades docentes. La única respuesta está en ti. Para ser un buen docente debes ser auténtico. Tener claro lo que te gusta de verdad. Lo que te conmueve de verdad. Lo que te apasiona y también lo que necesitas aún aprender. Y atreverte a mostrarte así, tal como eres, ante tus alumnos. Si lo haces, ten por seguro que te adorarán. No hay mayor inspiración para el aprendizaje que compartir la pasión por aprender que emana del ejemplo vivo de un docente «humano», que se muestra con sus fortalezas a la vez que no esconde un esfuerzo real y sincero por superar sus debilidades. Tus alumnos se verán reflejados en ti, y creerán en ti, te seguirán. El aprendizaje se vuelve profundo, personal, tangible y real, gracias a la experiencia emocional. Aprender sin emocionarse es igual a cero.

Por eso deseo que mis años de intensa y apasionada experiencia por enseñar a cantar a los adolescentes te guíen, te inspiren para avanzar. Pero no para ser como yo, sino para ser tú mismo/a. Con tu forma, a tu manera. Con tus arreglos, tus ejercicios, tu selección del repertorio, etc. Eso sí, sin obviar tampoco ciertas bases biológicas, psicológicas, didácticas, sociales (y por supuesto, también musicales) que ciertamente deben ser tenidas en cuenta. Es imprescindible, de hecho, conocerlas, porque en ellas residen los secretos del aprendizaje del canto en estas edades. ¿Quieres saber por qué? Para ello te recomiendo que leas con detenimiento el libro que escribimos José Luís Aróstegui y yo mismo sobre el desarrollo curricular en secundaria, en esta misma editorial (3). Este que tienes entre las manos es un libro más enfocado hacia la práctica del repertorio coral y no tiene como objetivo ahondar, de nuevo, en las argumentaciones teóricas que ya aportamos sobradamente, en la publicación aludida anterior (aunque, sin embargo, a lo largo de esta introducción, en los siguientes epígrafes, encontrarás un pequeño resumen sobre todo este tema a modo de «recordatorio»).

En el fondo todo se resumen en una frase: el canto coral en la adolescencia no es lo que parece. Los adolescentes lo perciben de una forma totalmente distinta a la que a nosotros nos han enseñado como profesores de música. Para muchos de ellos, la voz no es aún un instrumento de música. Es simplemente un vehículo de comunicación emocional, el cual está ligado al desarrollo de las características sexuales secundarias. Muchos de ellos no son conscientes aún de ello, pero en la práctica es así como usan su voz, lo que demuestran una y otra vez en su comportamiento. Por ello, para enseñarles a cantar, primeramente deben construir una identidad vocal, es decir, reconocer el uso musical de su voz, para posteriormente, vincular esa nueva identidad vocal a su identidad de género, lo cual les ayudará a integrar su voz cantada como una característica ornamental de su personalidad. Para ello es fundamental que el proceso de aprendizaje se centre primeramente en las habilidades vocales, en la adquisición de una técnica vocal básica que puedan rápidamente exhibir y mostrar, tanto ante sí mismos como ante los demás. Por eso, la primera habilidad docente de un educador coral es cantar sin complejos y sin dificultad, con naturalidad, con cierto manejo de una técnica vocal básica eficaz. Así, posteriormente podrá comprender mejor los rudimentos básicos de la técnica vocal en la adolescencia, lo que vuelve necesario conocer igualmente las características del desarrollo laríngeo en esta etapa de la vida, en ambos sexos. Por eso, en contra de lo que se piensa normalmente, la elección del repertorio no es por sí sola el único factor decisivo. Lo realmente crucial es que los alumnos perciban la mejora real y tangible de sus habilidades vocales, para que de un forma inmediata e ininterrumpida, estas se vinculen con la práctica del repertorio, para que así puedan compartir (incluso exhibir, en muchos casos) sus nuevas habilidades en su ámbito social. En esta etapa de la vida caracterizada por una imperiosa necesidad psicológica de construirse una identidad para poder entrar en el mundo adulto, la interpretación coral no suele ser percibida como un fin en sí misma, ya que para muchos adolescentes, es sobre todo, un medio. Lo que verdaderamente valoran es que estén aprendiendo a cantar. El razonamiento es sencillo: el canto es un valioso atributo personal, es algo para exhibir, para compartir, para sentirse «especial». Algo que irá con ellos para siempre.

Como conclusión final, quisiera destacar la importancia del canto coral en el diseño curricular de la enseñanza de la música en las escuelas de primaria y secundaria. Por ejemplo, en el proyecto coral «Voces para la convivencia» (VplC), los estudiantes tienen varias posibilidades de incorporarse a un grupo coral, ya sean coros de escenario, o coros de aula, algunos con estándares de calidad altos y otros que son tan sólo grupos de canto participativo y abierto a cualquier tipo de estudiante. Por lo tanto, tienen la posibilidad de unirse a un grupo coral pudiendo elegir entre varias y diferentes actividades corales que cubran todas sus distintas necesidades, habilidades y edades:

Las asignaturas optativas de «Taller de música» (1º ESO) y «Canto Coral» (2º y 3º ESO), donde el canto coral toma la forma de «coro de aula», es decir, cada grupo funciona como un coro interno, ya sea como única actividad (en el caso de Canto Coral) o junto con el resto de actividades programadas (en el caso de «Taller de Música»). En cualquier caso las actuaciones son internas, es decir, exclusivamente en el mismo centro escolar en fechas destacadas.

Las asignaturas obligatorias de música de 2º y 3º de ESO (además de la optativa de 4º), donde la práctica coral forma parte regular y cotidiana entre las distintas actividades de aula. Estos grupos solo cantan en clase durante las sesiones regulares.

Las agrupaciones corales extraescolares del instituto:

  • El coro Junior (alumnos de 11-13 años), que ofrece actuaciones puntuales tanto en el centro como en el municipio.
  • Coro Senior (alumnos de 13-18 años) que ofrece corales tanto en el municipio como fuera de él.
  • Coro Premium (ex alumnos a partir de 16 o 18 años hasta los 25 años), que ofrece actuaciones corales tanto nacionales como internacionales.

En todos estos grupos, los chicos son bienvenidos y se les enseña a cantar junto con las chicas. Enseñar a cantar a los chicos adolescentes es posible cuando utilizamos las técnicas adecuadas y conocemos los aspectos físicos, sociales y psicológicos relacionados con todo ello. En definitiva, cuando utilizamos un enfoque coherente para el canto coral a lo largo de su adolescencia y juventud.

Como verás, algunas de estas piezas son originales, otras son nuevos arreglos (sobre antiguas versiones de mi propio repertorio coral didáctico o sobre cantos tradicionales). Algunas están en inglés, otras en ambos idiomas. También algunas contienen una explicación sobria para dar ideas acerca de su realización, pero sin extenderme mucho. En otras se sugiere alguna coreografía, por lo que te animo a que le eches un vistazo a nuestro canal de YouTubeo nuestra página de Facebook (encontrarás fácilmente un sinfín de fotografías y videos sobre el proyecto VplC, tanto en redes sociales como en la web del instituto).

A lo largo de estos años he tenido siempre el apoyo de diferentes colegas docentes y académicos. A todos ellos, gracias de corazón. Quiero dar también las gracias a todas las instituciones de las cuales emana este proyecto así como a toda la comunidad educativa del IES Francisco Umbral, y a todos los alumnos y colaboradores que han pasado por VplC durante estos diez años. Finalmente, de una forma muy personal, me gustaría dedicar este libro a dos educadoras musicales que han marcado mi vida en estos últimos años de una forma muy especial: Marta Martínez, mi compañera de departamento en el instituto y Ángela Morales, profesora titular del Dpto. de Música de la UAM.

Para, Marta y Ángela, con todo mi afecto y agradecimiento.

En Ciempozuelos (Madrid) , el 1 de Septiembre de 2018

Alfonso Jesús Elorriaga Llor

Notas:

(1) La adolescencia abarca un amplio periodo que podemos dividir (aproximadamente) en «jóvenes adolescentes o adolescentes tempranos» (11-13 años) y «adolescentes jóvenes o adolescentes maduros» (14-17), a partir de la cual comenzaría la etapa de los «jóvenes adultos» (18+). En la literatura norteamericana relacionada con la educación coral se diferencia muy acertadamente entre todas estas fases (Junior High School Choir / Senior High School Choir /Young Adults or University Choirs), ya que cada una posee características vocales muy distintas, lo que resulta absolutamente crucial para su correcto enfoque musical y didáctico. Precisamente el problema principal de la educación coral «juvenil» en España es que este término (y su metodología relacionada) en ocasiones se aplica de forma indistinta a partir de alumnos de 14 años, dejando por una parte a los jóvenes adolescentes en el limbo de la educación coral infantil y por otra, tratando conceptualmente por igual a un cantante de 14 que a uno de 22, lo que sin duda desenfoca totalmente el tipo de trabajo vocal que deberíamos realizar, sobre todo si lo relacionamos con el progresivo desarrollo laríngeo de los varones a lo largo de todos estos años. Todo ello por no hablar del hecho de que un buen número de los coros juveniles amateur suelen ser aún mayoritariamente femeninos, a pesar de que la educación coral debería estar dirigida a ambos sexos por igual (como cualquier otra disciplina artística). En cualquier caso, a pesar de todo y para no inducir al lector a error, en esta publicación hablaremos en general de adolescentes para toda esta etapa vital en su conjunto, adaptándonos así al uso habitual de los educadores musicales hispano hablantes. Por lo tanto, el término «jóvenes adolescentes» sólo aparecerá en el texto para referirnos de forma específica e inequívoca a los adolescentes que se encuentran aún en la pubertad, es decir, en la primera fase incipiente de la adolescencia.

(2) Catedrático de Música. Director del Departamento de Educación Musical. Universidad del Estado de Georgia. Facul- tad de Música Atlanta, Georgia, EEUU.

(3) Elorriaga, A. y Aróstegui, J.L. (2013). Diseño Curricular de la Expresión Vocal y el Canto Colectivo en la Educación Secundaria: La muda de la voz en el aula de música. Madrid: Anexo.

Alfonso Elorriaga Llor es profesor, investigador y autor especializado en la educación coral durante la adolescencia. Ha colaborado durante varios años con Patrick Freer, máximo especialista en este campo  (Georgia State University, Atlanta, EEUU), con el que ha escrito varias publicaciones. Desde 2006 es profesor titular del IES Francisco Umbral de Ciempozuelos donde fundó el proyecto «Voces para la Convivencia» (VplC), con el que ha obtenido numerosos premios y ha participado en distintos certámenes corales nacionales e internacionales. En este apartado cabe destacar que VplC ha obtenido en 2018 el primer premio en la categoría de coros de secundaria (modalidad de excelencia) en el Certamen de Coros Escolares de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, donde Elorriaga también obtuvo una mención especial a la mejor dirección en la misma categoría y modalidad.

Alfonso Elorriaga se tituló en Pedagogía Musical en el RCSMM mientras ampliaba sus estudios en dirección coral y canto en el programa de formación del Coro de Profesores de la Comunidad de Madrid. Más tarde cursó un postgrado universitario en el Instituto Orff de la Universidad Mozarteum de Salzburgo y se doctoró en la UAM con una tesis (bajo la dirección de Enrique Muñoz) sobre la educación coral durante el periodo de la muda de la voz. Actualmente está acreditado como profesor contratado doctor por la ANECA y ejerce eventualmente como profesor asociado en la UAM, donde participa en un proyecto de investigación para estudiar y comprender mejor la relación entre el desarrollo laríngeo masculino y la educación coral recibida durante la adolescencia.